sábado, 28 de febrero de 2009

¿Por qué tumbaron el "Potomac"?

Hubo una época que San Bernardino era un oasis de paz, una urbanización en que las clínicas y los hoteles se construyeron para aprovechar lo apacible y saludable de nuestro clima. Tan cerca del centro pero tan lejos de su ruidosa existencia. Así fue como se construyeron el Hotel Ávila, pero también el Astor y el Potomac. En especial, este último se inauguró en la primera década de existencia de San Bernardino: los cuarenta, como puede verse en la tarjeta de invitación que colocamos como primera y segunda imagen. La construcción fue iniciativa del empresario Heraclio Atencio Bozo, y poseía pinturas de Graziano Gasparini tanto en el hall como en el salón "Joropo". Su estilo era Art Deco, y los pisos eran de mármol de Carrara. El chef había sido traído de Francia, lo cual le dio gran prestigio. No sabemos quién lo diseñó, aunque esperamos que esta y muchas preguntas puedan ser respondidas por nuestros visitantes. Anhelamos escuchar los testimonios, y en especial fotos del interior del hotel.

En los cincuenta el Potomac fue el lugar preferido por todos los petroleros de las transnacionales que aprovechaban la cercanía de la sede de la Shell en la misma avenida Vollmer. En estos años su dueño fue crítico con la dictadura de Pérez Jiménez por lo que tuvo que salir del país, dejando el hotel bajo la administración de Albino Leal. En la democracia estuvo de nuevo en manos de Atencio Bozo hasta que fue vendido en los setenta. He escuchado de una activa vida nocturna durante los sesenta, pero lo que nunca se olvida fue el secuestro del futbolista Alfredo Di Stefano (Real Madrid) a las puertas de su habitación en el Potomac, acción que fue llevada a cabo por un grupo de guerrilleros de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional el 24 de agosto de 1963, con la intención de lograr que lucha fuera conocida internacionalmente. Al poco tiempo la guerrilla puso una bomba en su terreza sin generar heridos. Se cuenta, también, que en el mismo vivió Gabriel García Márquez; y fue allí donde escribió "Cuando era feliz e indocumentado".

La historia del Potomac en los setenta es contada por Omar Lares, aunque lamentablemente no tiene los años exactos de los hechos:

Siendo un niño de 10 años, Franco Luciano acompañaba a su papá a ver la lucha libre por televisión, en el Bar "Pacífico", entonces el más famoso de San Bernardino. "Papá, algún día será nuestro", le dijo el travieso chiquillo a su progenitor, lo cual no dejó de causarle risa a éste. Franco se refería al Hotel "Potomac". ¿Les hago el cuento corto? Ya siendo un próspero empresario, con un establo de 20 caballos en La Rinconada, Franco Luciano compró el "Potomac", por 13 millones de bolívares. El gobierno de Carlos Andrés Pérez intentó adquirirlo, pero se requería entonces la aprobación del Congreso, cosa que no ocurre ahora porque todo lo decide únicamente el huésped de Miraflores, no contando el criterio de la Asamblea. El Congreso le dio largas al asunto, y, al enterarse de ello, una señora se le presentó a Franco Luciano con una oferta. Bobby Pocaterra, titular de Hacienda, se quedó con la carta de intención en las manos. "Lo siento, Bobby, pero yo no he visto a Linda", díjole amigablemente al Ministro. Bobby actuó correctamente, devolviéndole la opción de compra al propietario. Trece años después de adquirirlo, Franco Luciano vendió el Hotel "Potomac" por 360 millones de bolívares a La Electricidad de Caracas. La oferta del gobierno de CAP era de 180 millones, pero Franco Luciano no aguantó aduciendo "No he visto a Linda, Bobby".


Al final, sólo puedo decir conocí los últimos años del hotel, por allá a a principios de los noventa, cuando era un edificio abandonado que se iba dereriorando rápidamente. Algunas personas, en especial periodistas, pidieron que se declarara Patromonio urbano pero pasó el tiempo y pude ver como lo fueron derribando de arriba abajo dejando un terreno vacio, que en los noventa fue ocupado por un "Wendys", y en los últimos años por un Excelsior Gama. Triste final para un edificio que formaba la identidad de San Bernardino.


Referencias:

OMAR LARES. "Omar Lares" en El Universal (06 de abril de 2008).

Viejas Fotos Actuales. http://1viejasfotosactuales.multiply.com/journal/item/604

Imágenes: colección personal de Juan Mateu. 1° imagen: invitación a la inauguración, 2° y 3ª imagen: entrada el día del secuestro de Di Stefano, son de VFA, 4° imagen: el Potomac en sus mejores momentos: década de los cincuenta.

5 comentarios:

Frederick Gall dijo...

Muchas gracias! Hace muchos años (las cincuenta) . . . mi criollo no anda muy fuertamente - con su permiso, mejor yo continuar en ingle I lived in Quinta Tops, Avenida Los Mangos, San Bernardino I visited the old Potomac sometimes for un coctel or maybe una cerveza. I remember my friends - Luis Elias Corrales of Las Mercedes, Paul Otamendi Blanco who had just built a splendid house in Los Prados del Este (hay caramba! that house is now 50 years old), Tony Nuñez, Javier Pedroso, and a really true Venezuelan - Guaicapuro Guariguata known as 'Guaica' . . . . Your Blog sure reminded me of these old old days
Entonces, ofresco un brindis a Usted y a mes amigos viejos . . . Salud! Dinero y Amor! - pero no tengo mucho tiempo para gustarles (tengo ochenta y cinco a@os)

Profeballa dijo...

Me alegro mucho! Saludos!.

Déjà vu Collectors dijo...

Muy interesante. Añadimos su enlace en nuestro blog dejavucollectors.blogspot.com
donde mostramos una etiqueta del Hotel Potomac.
Saludos.

PRofeballa dijo...

mUCHAS GRACIAS! eXCELENTE BLOG EL SUYO!

Anónimo dijo...

Muy Buenos dias,
mis recuerdos del Hotel Potomac, de cuando era ninha, y mis padres tenian la Floristeria Potomac en frente al mismo. Recuerdo en el se hospedaban personas famosas y artistas de paso, como el grupo de Holiday on Ice y cantantes
QUE' TIEMPOS AQUELLOS!
Milena De Zen
mdezen@gmai.com

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...